Taisei, la constructora japonesa fundada en 1917, se preguntó hace poco: ¿qué deberíamos construir ahora? No fue un nuevo puente ni un rascacielos. La respuesta fue más simple y ambiciosa: invertir en las personas.
Por qué Taisei puso a las personas primero
La organización de Recursos Humanos decidió usar ChatGPT Enterprise no como una herramienta de productividad puntual, sino como pieza central de desarrollo de talento. La idea fue clara: no solo ahorrar tiempo, sino extender el potencial humano. ¿El resultado? Un uso semanal activo del 90% y más de 5.5 horas de trabajo ahorradas por empleado cada semana.
Taisei no vino a imponer tecnología. Vinieron a cambiar cómo la gente aprende y trabaja con ella. Yasuo Tanaka, jefe del Human Resources Training Center, lo resumió así: 'La tecnología eventualmente estará disponible para todos. Nuestra ventaja real viene de las personas que sepan usarla y de la cultura que las respalde.'
Cómo lo implementaron: el modelo Middle Out
El despliegue fue liderado por Recursos Humanos con un enfoque que ellos llamaron 'Middle Out'. ¿Qué significa eso? Combinar dirección desde el liderazgo con energía y necesidades del personal de campo. Kenta Nukazawa, promotor del modelo, explica que ni el mando superior ni el entusiasmo aislado de la base son suficientes: hace falta alguien en el medio que traduzca y conecte.
Formación, comunidades y experimentación
Taisei diseñó programas de formación, eventos internos, comunidades de práctica y hackathons. La meta no fue solo aumentar el número de usuarios de AI, sino que cada empleado aprendiera a usarla en su propio trabajo. Así, ChatGPT dejó de ser 'una herramienta impuesta' y pasó a ser 'esto me ayuda en mi trabajo'.
Gobernanza pensada para generar confianza
La otra pieza crítica fue la seguridad y la gestión de información. Taisei integró controles de acceso, registros de uso, programas de educación y monitoreo regular. Pero aquí está el matiz: no se trató de imponer reglas por imponer, sino de explicar el por qué de cada restricción para que la gente pudiera experimentar con confianza.
'No buscábamos atar a la gente con políticas. Queríamos crear comprensión', recuerda Nukazawa. Esa confianza fue clave para que las aplicaciones de ChatGPT se volvieran parte del flujo diario.
Resultados medibles y cambios reales
90% de uso activo semanal de ChatGPT Enterprise.
Más de 5.5 horas ahorradas por empleado cada semana (aprox. 260 horas al año).
3,300 custom GPTs creados.
3,800 proyectos lanzados.
99% de los usuarios quiere seguir usando la herramienta.
Más allá de los números, hay cambios culturales: empleados jóvenes alcanzan productividad comparable a colegas veteranos y estos últimos empiezan a ver la AI como una forma de desarrollar talento. Comentarios como 'sin ChatGPT mi trabajo no avanza' ya son comunes.
Lecciones prácticas si estás pensando en adoptar IA
Pon a la gente antes que la tecnología: HR puede liderar la adopción si el objetivo es desarrollar talento.
Usa un enfoque 'Middle Out': conecta dirección estratégica con la realidad del personal de campo.
Diseña gobernanza que genere comprensión, no miedo: controla el acceso y educa continuamente.
Fomenta la experimentación práctica: la creación de custom GPTs permite adaptar la IA a tareas reales.
Mide lo que importa: adopción, horas ahorradas y satisfacción de usuarios son indicadores útiles.
¿Te preguntas si sirve para empresas pequeñas o proyectos? Sí. La clave no es el tamaño, sino crear espacios para aprender y aplicar la IA en problemas reales del día a día.
La apuesta de Taisei muestra que introducir IA no es prometer un futuro automático, sino construir un entorno donde la gente piense con más confianza y aprenda constantemente junto a la tecnología. Ahora quieren compartir este modelo con la industria de la construcción y la sociedad en general: llevar una forma de trabajar que potencia a las personas, no que las sustituye.