Google se ha unido a proyectos científicos globales para preservar el ADN de especies en peligro. ¿Por qué ahora y por qué importa tanto? Si perdemos la información genética de una especie, perdemos herramientas clave para su recuperación y para la salud de los ecosistemas de los que dependemos.
Qué están haciendo Google y los científicos
Google aporta financiación, apoyo y herramientas de inteligencia artificial para acelerar el secuenciamiento del genoma de especies amenazadas. El objetivo es ayudar al Vertebrate Genomes Project y al Earth BioGenome Project a crear un catálogo completo de los genomas de la vida en la Tierra.
Secuenciar un genoma solía tomar años y costar millones. Hoy, gracias a avances en tecnología y modelos de IA, es posible hacerlo en días y con mucho menos dinero. Herramientas como DeepPolisher, DeepVariant y DeepConsensus mejoran la precisión y reducen errores, lo que hace viable procesar muchos más especímenes.
La apuesta es clara: conservar la información genética ahora para no lamentar la extinción mañana.
Por qué un genoma puede ser la clave para salvar una especie
Un genoma es el manual de instrucciones biológicas de un organismo. Conocerlo permite a los conservacionistas entender la diversidad genética, identificar problemas de endogamia, diseñar planes de reproducción y elegir poblaciones para reintroducciones en el hábitat.
¿Te suena exagerado? No lo es. El ejemplo del kākāpō en Nueva Zelanda muestra cómo analizar genomas de todos los individuos permitió diseñar un plan de cría exitoso y recuperar la especie. Esa es la clase de impacto práctico que buscan replicar a escala global.
Nueve especies cuyo genoma ya está disponible
Google y sus aliados ayudaron a preservar la información genética de 13 especies en total; aquí te cuento nueve destacadas cuyos genomas son públicos:
- El tití de copete de algodón (cotton-top tamarin): primate críticamente amenazado de Colombia, clave para la dispersión de semillas.
- La rana mantella dorada (golden mantella): una de las ranas más pequeñas y raras, de Madagascar.
- La cebra de Grevy (Grevy’s zebra): el mayor de los équidos salvajes, con poblaciones en declive.
- El íbice nubio (Nubian ibex): antes común en montañas del noreste de África y Medio Oriente, ahora vulnerable.
- La tortuga alargada (elongated tortoise): especie crítica en Asia meridional y sudoriental.
- El ciervo cerdo (hog deer): antes extendido en Asia suroriental, pero con pérdida de diversidad genética.
- El ciervo Eld (Eld’s deer): con poblaciones manejadas que sufren endogamia y requieren cruce cooperativo.
- Los titíes león dorados (golden lion tamarins): de la costa atlántica de Brasil, salvan su diversidad gracias a conservación intensiva.
- El pingüino africano (African penguin): en fuerte declive en Sudáfrica y Namibia y en riesgo de extinción.
Todos estos genomas están libres y disponibles para investigadores y conservacionistas.
Impacto y próximos pasos
Además de la entrega inicial, Google.org otorgó fondos a The Rockefeller University para ampliar el proyecto a 150 especies adicionales, todas con datos abiertos. Ese enfoque colaborativo busca que la investigación sea aprovechable por universidades, ONG y gobiernos.
La idea es sencilla y poderosa: combinar experiencia biológica con herramientas modernas de IA para escalar lo que antes era imposible. No se trata solo de ciencia por la ciencia; se trata de conservar la biodiversidad que sostiene alimentos, clima y medicinas.
Reflexión final
La pérdida de especies no es solo un problema de biólogos; nos afecta a todos. Gracias a la IA y al acceso abierto a los genomas, tenemos mejores herramientas para tomar decisiones informadas y salvar poblaciones que todavía pueden recuperarse. ¿No es una oportunidad que vale la pena aprovechar?
Fuente original
https://blog.google/innovation-and-ai/technology/ai/ai-to-preserve-endangered-species
