Cómo Google usa la IA para fortalecer la resiliencia ante crisis | Keryc
La reciente colaboración entre Google, la ONU y gobiernos muestra algo importante: la inteligencia artificial ya no es solo futuro, es herramienta práctica para salvar vidas. Desde previsiones que dan días de ventaja hasta análisis satelitales que aceleran la ayuda, la tecnología está cambiando cómo nos preparamos y respondemos a desastres.
Previsión y preparación: ganar tiempo antes de que pase lo peor
Tener horas o días de aviso puede marcar la diferencia entre evacuación ordenada y tragedia. El modelo WeatherNext de Google predijo el histórico impacto del huracán Melissa en Jamaica cinco días antes, lo que permitió alertas a la población y acciones de protección.
En Nigeria, programas como la Anticipatory Action de la ONU en Adamawa usan pronósticos de inundaciones para activar medidas tempranas. ONG como GiveDirectly usaron esos mismos pronósticos en Kogi State para entregar transferencias de efectivo antes de las crecidas, permitiendo a familias comprar sacos de arena o evacuar con tiempo.
Las previsiones de Google están disponibles en Flood Hub y cubren a 2 mil millones de personas en más de 150 países. También hay pilotos con la Organización Meteorológica Mundial y agencias locales en Czechia, Nigeria, Uruguay y Vietnam que muestran que incorporar datos locales de caudales mejora sensiblemente la precisión en cuencas sin estaciones de medición.
Además, Google ha liberado el dataset Groundsource para inundaciones urbanas y su marco de modelado hidrológico. Instituciones como el Instituto de Hidrometeorología de Czechia adaptaron el marco a sus flujos de trabajo, una señal de que la colaboración abierta puede acelerar soluciones locales.
Para incendios, Google usa imágenes satelitales en Search y Maps y participa en la constelación FireSat con Earth Fire Alliance y Muon Space. Hoy se lanzaron tres nuevos satélites FireSat desde Vandenberg, con el objetivo de detectar incendios más rápido y en más lugares.
Alertas rápidas: llevar la información correcta a la persona correcta
En crisis, la información errada o tarde es peligrosa. Google distribuye Public Alerts usando CAP (Common Alerting Protocol), un estándar que permite a autoridades publicar alertas que aparecen en Search, Maps y notificaciones Android.
Estas alertas ya incluyen datos de más de 90 países y conectan a las personas con información crítica. En 2025, Google conectó a usuarios con información de crisis en promedio 10 millones de veces por día.
Un ejemplo claro: cuando los terremotos afectaron a Venezuela recientemente, el sistema de alertas sísmicas en Android, que usa una red de teléfonos como sismómetros, alertó a millones fuera del epicentro y les dio segundos valiosos para cubrirse.
Imágenes satelitales e IA para acelerar la respuesta post-desastre
Después del desastre, la prioridad es llevar ayuda rápido y bien dirigida. La herramienta DISHA, desarrollada con Google y usada por UNOSAT, combina modelos como Open Buildings y Building Damage Assessment para analizar imágenes satelitales. Esta solución ya se desplegó 11 veces y ahorra semanas de trabajo a especialistas.
Tras el huracán Melissa, el sistema asignó evaluaciones preliminares de daño a más de 385,000 edificios para guiar la recuperación. Y en las inundaciones de Colombia en febrero de 2026, los equipos combinaron mapas de edificios derivados por IA con radar de inundaciones para priorizar respuesta de agencias humanitarias y del gobierno.
Google también integra modelos climáticos y geoespaciales en la colección Google Earth AI, ofreciendo datos accionables para respuesta, monitoreo y planificación.
Qué deben sacar en claro gobiernos y organizaciones
La combinación de modelos globales y datos locales funciona mejor que cualquiera de los dos por separado. ¿Tienes datos locales? Pueden aumentar mucho la precisión.
Publicar alertas en CAP es una medida sencilla que expande el alcance de las advertencias oficiales. Si eres responsable de comunicación pública, esto debe estar en tu lista.
Abrir datasets y marcos de trabajo facilita que países y agencias mantengan control sobre sus datos mientras aprovechan avances en IA.
La tecnología no reemplaza la gobernanza ni la coordinación humana. Requiere inversión, protocolos claros y asociaciones entre agencias, academia y sector privado.
¿Significa esto que ya estamos preparados para todo? No. Pero muestra un camino práctico: mejores predicciones, alertas más rápidas y evaluaciones más eficientes acercan la respuesta a la gente que lo necesita.
La apuesta es clara: combinar datos, modelos y cooperación internacional para que nadie quede sorprendido por un desastre. Esa es la resiliencia que podemos construir hoy.