Google presenta una demanda contra SerpApi por evadir medidas de seguridad y tomar contenido protegido que aparece en los resultados de búsqueda. La acción, anunciada el 19 de diciembre de 2025, busca detener a bots que, según Google, ignoran las reglas de los sitios y revenden información que no les pertenece.
Qué pasó
Google acusa a SerpApi de usar técnicas para eludir controles y extraer masivamente contenido de páginas web que aparece en Search. La denuncia señala que esos bots se esconden, cambian constantemente su identidad y usan redes masivas para acceder al contenido pese a las restricciones establecidas por los sitios y por Google.
Te preguntarás: ¿no es solo rastreo web? No exactamente. Google distingue entre rastreadores legítimos que siguen protocolos y respetan las directivas de los sitios, y scrapers furtivos que ignoran esas reglas y comercializan la información sin permiso.
Por qué importa
Cuando un servicio toma imágenes, datos en tiempo real o fragmentos que Google u otros proveedores licencian y luego los revende, afecta a muchos actores: creadores de contenido, medios, proveedores de datos y usuarios finales. Es una cuestión de derechos, de elección de los sitios sobre quién puede usar su contenido y de sostenibilidad de negocios que dependen de esos ingresos.
Además, este tipo de abuso puede degradar la experiencia de usuario: servidores sobrecargados, resultados duplicados en servicios de terceros y pérdida de control sobre cómo se presenta la información.
Cómo actúa, según Google
- Cloaking: los scrapers se hacen pasar por usuarios normales o por rastreadores benignos.
- Rotación de identificadores: cambian continuamente los nombres que usan para evitar bloqueos.
- Bombardeo de solicitudes: redes masivas de bots que consumen recursos y extraen datos a gran escala.
SerpApi, dice Google, toma contenido que Google licencia y lo revende, desatendiendo los derechos y las directivas de los sitios.
Es importante subrayar que Google afirma haber seguido otros pasos antes de llegar a la demanda, y sitúa esta acción dentro de su historial de litigios para frenar abusos en la web.
Qué busca Google con la demanda
Principalmente detener la actividad: que un tribunal ordene cesar a los bots y frenar el scraping que, según la compañía, viola las reglas y los derechos de los propietarios del contenido. No es solo una pelea técnica, es una medida legal como último recurso cuando las protecciones técnicas fallan.
¿Qué significa esto para los sitios y los usuarios?
Para propietarios de contenidos: es una señal de que las empresas que indexan y comercializan contenido ajeno podrían enfrentar consecuencias legales. Para usuarios: el impacto inmediato puede ser mínimo, pero a mediano plazo ayuda a preservar quién controla y monetiza el contenido.
Si administras un sitio, vale revisar tus robots.txt, encabezados y otras directivas, y considerar controles adicionales como límites por IP, detección de patrones de scraping y acuerdos con proveedores de datos.
Reflexión final
La pelea no es solo técnica; es sobre quién decide el uso del contenido y cómo se protege el ecosistema digital. ¿Debería bastar con medidas técnicas o necesitamos marcos legales más claros para el mundo actual? La demanda de hoy es un ejemplo de cómo las empresas recurren a la ley cuando las defensas técnicas ya no bastan.
Fuente original
https://blog.google/technology/safety-security/serpapi-lawsuit
