CyberAgent, la gran compañía japonesa de publicidad, media y videojuegos, decidió hacer de la inteligencia artificial algo cotidiano, no un experimento escondido en un laboratorio. ¿El resultado? Empleados que usan IA con confianza, procesos más rápidos y una adopción que ya toca al 93% de la plantilla cada mes.
Qué hizo CyberAgent
La estrategia fue simple pero deliberada: integrar ChatGPT Enterprise y Codex como piezas centrales del entorno de trabajo, con seguridad y reglas claras alrededor del uso. CyberAgent no impuso herramientas por decreto; dejó que equipos y subsidiarias las evaluaran y adoptaran según su necesidad. Aun así, el uso creció hasta alcanzar una tasa de usuarios activos mensuales del 93%.
La compañía viene invirtiendo en IA desde hace años. En 2016 creó AI Lab y en 2023 lanzó AI Operations Office para operacionalizar la tecnología. Antes de la ola de generative AI también habían lanzado en 2020 Kiwami Prediction AI para mejorar procesos creativos en publicidad.
Cómo cambió el trabajo diario
Con ChatGPT Enterprise, tareas rutinarias como investigación, redacción y organización de ideas pasaron a ser prácticas estándar. La clave no fue automatizar decisiones finales: los humanos siguen tomando las decisiones importantes, pero ahora con borradores y análisis previos más rápidos.
Para que todo esto fuera seguro, aplicaron controles corporativos: gestión de cuentas, visibilidad del uso y políticas internas sobre información confidencial. Eso resolvió la duda que más frenaba la adopción: ¿qué puedo o no puedo poner en estas herramientas?
"Con funciones empresariales como manejo de cuentas y visibilidad de uso, fue posible apoyar el uso de información amplia, excluyendo datos confidenciales", dice Ken Takao, Manager en el área de Data Technology.
Codex: más que un generador de código
Codex terminó siendo útil más allá de escribir funciones. Lo usan para:
Evaluar y poner a prueba propuestas de diseño desde varias perspectivas.
Sugerir mejoras durante revisiones de código y ofrecer opciones.
Mantener documentación viva, por ejemplo AGENTS.md, que ayuda a que los agentes tengan contexto.
Beneficios concretos:
Mejor calidad de diseño por propuestas variadas.
Alineamiento más rápido antes de implementar, lo que reduce retrabajo.
Razonamientos más claros que aceleran la toma de decisiones.
No solo los desarrolladores usan Codex: roles no técnicos lo emplean para especificaciones, mockups y estructurar trabajo cercano al producto. Un ejemplo concreto: el equipo usó Codex para construir su sistema interno de rankings de uso, lo que ayudó a visibilizar la adopción.
Sou Yoshihara, en AI Business Division, dice que Codex produce propuestas de alta calidad y sirve para mejorar el proceso de desarrollo en general. En desarrollo de juegos, Hidekazu Hora cuenta que Codex ayudó a que WormEscape llegara a soft launch en aproximadamente un mes.
Cultura, formación y gobernanza
La adopción no fue solo tecnológica: fue cultural. Compartir prompts, casos de éxito y rankings personales (solo visibles para cada empleado) impulsó curiosidad en vez de miedo. Cuando alguien no usaba las herramientas, un bot en Slack preguntaba por qué y ofrecía ayuda o alternativas.
La formación fue intensa: OpenAI y CyberAgent organizaron más de diez sesiones con 100+ participantes cada una, desde introducciones hasta talleres de custom GPTs, sesiones prácticas de Codex y hackatones internos. Esas experiencias prácticas facilitaron los primeros éxitos y afianzaron el uso.
Resultados y aprendizajes
Adopción masiva: 93% de usuarios activos mensuales con ChatGPT Enterprise.
Mayor velocidad y calidad en diseño e implementación, con Codex apoyando decisiones en etapas tempranas.
Gobernanza efectiva que permitió confiar en la herramienta sin sacrificar seguridad.
CyberAgent no ve la IA como una moda. La ve como el siguiente estándar del internet y como un motor para rediseñar cómo se hace el trabajo: equipos eligen, prueban y amplían lo que funciona sin mandatos rígidos.
La lección para cualquier empresa es clara: combinar tecnología potente con reglas prácticas, formación y una cultura que promueva el aprendizaje puede convertir herramientas de IA en socios reales de trabajo. ¿Listo para pensar cómo aplicarlo en tu equipo?