Cuando ChatGPT llegó en 2022, BNY decidió no mirar desde la grada: puso la inteligencia artificial en manos de su gente. ¿El objetivo? AI for everyone, everywhere, and in everything. Y lo hizo con un plan claro: un centro de IA, una plataforma interna llamada Eliza y formación obligatoria para todos.
Cómo BNY puso la IA en manos de todos
BNY no trató la IA como un juguete para unos pocos técnicos. Creó un AI Hub centralizado y la plataforma Eliza, diseñada como un sistema de trabajo donde gobernanza y modelos líderes (incluyendo modelos de OpenAI) conviven para que los empleados construyan con seguridad.
El resultado: más de 125 casos de uso en producción y 20,000 empleados activamente construyendo agentes. ¿Te imaginas un banco donde no solo los ingenieros crean soluciones? Eso es justo lo que están logrando.
Gobernanza integrada: seguridad sin frenar la innovación
Lo que marca la diferencia es que la gobernanza no es una barrera, es parte de la plataforma. Dentro de Eliza todo —prompts, selección de modelos, desarrollo de agentes y compartición— pasa por controles integrados: permisos, telemetría y flujos de aprobación.
BNY aprovechó marcos de riesgo ya existentes y montó varios comités que revisan iniciativas diariamente: un data use review board, un AI release board y un Enterprise AI Council. Esto permite iterar rápido sin perder el control.
"La gobernanza nos permitió movernos más rápido", dicen los responsables. Y tiene sentido: cuando las reglas están embebidas en la herramienta, la gente puede experimentar sin saltarse procesos.
Formación y cultura: que la IA sea hábito
No basta con dar acceso técnico; hay que acompañar. BNY tiene hoy casi 99% de su plantilla entrenada en uso responsable de Gen AI. Programas como Make AI a Habit Month (series diarias de siete minutos) aumentaron la construcción de agentes en 46%.
La formación vino acompañada de hackathons y actividades donde legales, ventas y operaciones desarrollan soluciones juntos. ¿El efecto? Equipos que antes pedían más reuniones ahora comparten prompts, prueban agentes y aprenden haciendo.
Ejemplos concretos que cambian el trabajo real
Algunas herramientas nacidas en Eliza muestran impacto medible:
- Contract Review Assistant: reduce el tiempo de revisión legal de 4 horas a 1 (ahorro en más de 3,000 acuerdos anuales).
- People Business Partner Agent: respuestas rápidas sobre beneficios y políticas, menos solicitudes manuales y mayor consistencia.
- Lead Recommendation Engine, Metrics Agent y Risk Insights Agent: generación de oportunidades, resúmenes con permisos y señales de riesgo anticipadas.
Además, BNY está construyendo "empleados digitales": agentes con identidad, controles de acceso y flujos propios que asumen tareas como validación de instrucciones de pago o mejoras de seguridad de código.
Colaboración con OpenAI y el siguiente paso
Algunos equipos usan ChatGPT Enterprise para investigación profunda que cruza datos internos y externos, apoyando modelado de riesgo y planificación estratégica. Esa capacidad, junto con los agentes, permite pasar de extraer conocimiento a conectar puntos y crear productos personalizados para clientes.
La mezcla de responsabilidad interna y colaboración externa —OpenAI aportando investigación y BNY casos de uso empresariales— es lo que impulsa el avance.
Lecciones prácticas para otras empresas
BNY ofrece un mapa útil para equipos que quieren escalar IA en entornos regulados:
- Extiende marcos de riesgo existentes en vez de rehacer todo.
- Distribuye responsabilidad con councils multidisciplinarios.
- Haz la gobernanza visible y fácil: tags, telemetría y flujos dentro de la herramienta reducen fricción.
- Invierte en formación continua y en iniciativas cortas que conviertan la práctica en hábito.
- Busca socios abiertos para resolver preguntas nuevas.
La idea central es sencilla: no se trata solo de tecnología, sino de cómo la gente cambia su forma de trabajar. BNY muestra que con gobernanza integrada, formación masiva y una plataforma que facilita el experimento responsable, una institución grande puede transformar procesos críticos sin poner en riesgo la confianza que los clientes esperan.
